La visión del futuro se llevó a una experiencia participativa. En el kickoff, los equipos hicieron música con instrumentos para expresar cómo imaginaban el éxito del proyecto. La propuesta los invitaba a escucharse y coordinarse mientras construían una creación común. Future Beat adquiría así una expresión propia, creada por quienes iban a vivir la transformación.
Esa energía se conectó con una preparación estructurada. Formamos a más de 50 key users en gestión del cambio y en su papel como impulsores de la transformación. El recorrido les ofreció herramientas para comprender a sus interlocutores, comunicar el propósito y acompañar el aprendizaje de sus equipos.
Con train-the-trainers trabajamos cómo aprenden los adultos, cómo facilitar una sesión y cómo construir materiales claros y útiles. Las comunicaciones y los recursos prácticos prolongaron el aprendizaje más allá de los encuentros, manteniendo una identidad reconocible durante el proceso.
Antes del go-live, una sesión de sincronización reunió al equipo para revisar su preparación y volver a conectar con el desafío compartido. El acompañamiento incorporó escucha, feedback y un esquema de soporte diseñado y comunicado para la puesta en marcha. La experiencia creativa estaba enlazada con las necesidades concretas de cada etapa.